Apatía
¿Y esta desgana de dónde me ha salido?

Sí, he tenido días en los que me da pereza hasta existir. ¡Bienvenidos al mundo de la apatía! Es esa sensación de que todo me da igual, que nada me mueve ni me importa demasiado. Como si hubiera dejado de tener batería… pero para todo. La apatía es como un apagón emocional. Un estado de desesperanza e indiferencia, impasibilidad, cuando no me apetece ni lo que antes me hacía ilusión. Cancelo planes, la motivación se va de vacaciones sin dejarme nota, me siento sin iniciativa, me aíslo…

Y sí, todos tenemos días grises. Pero cuando esa sensación se instala y empieza a decidir por mí, cuando ni siquiera me apetece luchar contra él, la cosa ya no es solo un mal día: es un modo de vida que no mola nada. Y puede transformarse en abulia.
Cómo sé si lo estoy viviendo

FALTA DE INTERÉS Y DE MOTIVACIÓN, BAJO TONO EMOCIONAL, DESESPERANZA, FALTA DE PERSEVERANCIA. TENGO SEÑALES POR TODAS PARTES

A nivel conductual

No hago nada porque nada me apetece. Me falta constancia e iniciativa ante cualquier tarea y mis conductas se vuelven mecánicas. El rendimiento baja tanto en el trabajo como en los estudios.

A nivel emocional

Cero emoción: ni alegría, ni tristeza… ni nada. Desinterés, desánimo y una gran desmotivación. Las emociones están aplanadas.

A nivel cognitivo

Me da igual todo. No veo el punto a nada y no encuentro razones para esforzarme. El pesimismo y la desmotivación están al mando. Estoy bloqueado.

A nivel fisiológico

El cuerpo está apagado. Me siento como si llevara 5 días sin dormir, aunque haya descansado. Y los momentos de descanso no me sirven para reponer fuerzas.

Por qué me siento así

Eso, ¿por qué, por qué? Pues no es porque “soy un vago”. Hay razones, de diferentes causas y orígenes, y no todas están bajo mi control:

Vivir estresado, en entornos negativos o sin apoyo, puede apagarme por dentro. También pasa cuando me pongo metas imposibles o vivo sintiendo que “todo me sale mal”. Desgasta y es desmotivador total. Un ambiente gris acaba provocando una mente gris.

El cannabis, ciertos medicamentos o antipsicóticos pueden hacer que mis emociones se tomen un descanso… largo. Esas sustancias me apagan y las debo consultar con mi médico.

Algunas causas de la apatía incluyen la depresión, la ansiedad, la demencia o incluso enfermedades físicas como una anemia o un cáncer.

A veces hay desequilibrios reales en las conexiones del cerebro (lóbulo frontal y ganglios basales) que hacen que todo me cueste el triple. Y me cuesta conectar pensamiento y emociones.

Qué hacer para sentirme bien

Buena noticia: existen formas para encender esa chispa otra vez. Algunas me costarán al principio, porque claro… estoy sin ganas. Pero funcionan.

Si se considera el uso de complementos alimenticios, es aconsejable consultar con un profesional sanitario, especialmente en caso de problemas de salud o uso concomitante de otros productos o fármacos.

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