Estrés
Vale, empecemos por lo básico: el estrés no es “algo malo” en sí. Es como una alarma que tiene mi cuerpo y me dice: “¡Ey! ¡Peligro!”

Lo curioso es que esta alarma se activa tanto si estoy huyendo de un tigre como si se me ha roto el WiFi cinco minutos antes de una reunión.
Mi cuerpo se pone en modo alerta: corazón a mil, músculos tensos, cerebro on fire. Me siento como si tuviera que salvar el mundo… pero en realidad solo estoy intentando acabar un Excel.

Un poquito de estrés puede ayudarme a concentrarte o a reaccionar rápido. A este estrés se le llama agudo, y todos podemos sentirlo en algún momento. Pero si esa tensión no se apaga nunca y se alarga en el tiempo… Houston, tenemos un problemita. Y no menor.

Cuando el estrés crónico se instala con maletas, todo empieza a ir cuesta arriba: me siento siempre en guardia, aunque no sepa bien por qué. Y eso me pasa factura: desde hipertensión, insuficiencia cardíaca, diabetes y problemas de piel, como eczemas y acné, hasta cambios de peso, ansiedad o depresión. ¡Pues vaya con el Estrés!

Este tipo de situaciones superan mi capacidad de hacerles frente y mi organismo reacciona. Pero espera, que no hace falta que tenga una gran crisis para que aparezca el estrés. A veces basta con el cúmulo de lo cotidiano: las prisas, los atascos, la carga laboral, el ruido mental constante, el no llegar a nada…
Cómo sé si lo estoy viviendo

A veces el cuerpo me lo grita... pero yo ando con los cascos puestos. Así que mejor repasar una checklist rápida a recordar:

A nivel físico:

• Corazón a tope sin haber corrido
• Dificultad para respirar o hiperventilación
• Agotamiento nivel: “me cansa pestañear”
• Dolor de cabeza
• Dolores y achaques que se repiten, se repiten, se repiten…
• Tensión o dolor muscular
• Cuello o mandíbula rígidos como una tabla
• Problemas digestivos (diarrea o estreñimiento),
• Insomnio (o dormir como si hibernara)
• Empeoramiento de las condiciones de salud preexistentes (físicas y mentales)
• Cambios en el apetito, libido, peso… todo

A nivel emocional:

• Me cuesta relajarme, aunque esté tirado en el sofá
• Miedo y/o inquietud
• Pensamientos en bucle, preocupación modo turbo
• Sensación de “no llego a nada”
• Dificultad para concentra… ¿de qué estaba hablando?
• Me irrito fácilmente
• Tristeza o frustración sin saber por qué

Por qué me siento así

No todos vivimos el estrés de la misma manera. Y hay varias razones que pueden estar apretando ese botón de pánico. Apunta que entran en examen:

Mi día a día: trabajo, familia, estudiar, facturas, emails, el tráfico, la lavadora que decidió morirse… Ese “modo supervivencia” diario que se normaliza y me desgasta.

Un despido, una mudanza, divorcios, una jubilación no deseada… No hace falta que sea algo trágico, solo que cambie mi ritmo de vida. Y eso puede generarme estrés repetidamente durante un largo periodo de tiempo.

Pérdida de un ser querido, una enfermedad grave o un accidente… Son acontecimientos que pueden dejarme en alerta continua. Y que dejan huella en mi cuerpo. ¡No perdona ni una!

Qué hacer para sentirme bien

Y ahora, ¿cómo bajo el volumen de esto?
Bueno, hay cosas que puedo hacer, y ninguna implica mudarme a una cabaña en mitad del bosque (aunque suena tentador).

¿Cómo me ayuda Triptomax?
¿Estrés? ¡Triptomax Anti-Stress ! Que por algo se llama así. ¿Cómo actúa? Me ayuda ante la sensación de cansancio, a lidiar con el estrés y a mantener un estado de ánimo positivo. Lo consigue gracias a sus ingredientes, como la albahaca morada y la ashwagandha, que ayudan al cuerpo a mantener la resistencia al estrés. Además, la ashwagandha ayuda a mantener el equilibrio y la estabilidad emocional y ayuda al cuerpo a lidiar con el estrés.2-5 ¡Ese es mi Tripto!

(1) La albahaca morada y la ashwagandha ayudan a tu cuerpo a mantener la resistencia al estrés.
(2) El azafrán ayuda a mantener un estado de ánimo positivo.
(3) Las vitaminas B1, B6 y B12 contribuyen a la función psicológica normal y al funcionamiento normal del sistema nervioso.
(4) La ashwagandha ayuda a mantener el equilibrio y la estabilidad emocional y ayuda al cuerpo a lidiar con el estrés.
(5)La albahaca morada, el azafrán, la ashwagandha y el triptófano son ingredientes de origen natural.
Los complementos alimenticios no sustituyen una dieta variada y equilibrada y un modo de vida sano.

Referencias bibliográficas:

https://www.who.int/news-room/questions-and-answers/item/stress

https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003211.htm

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8166217/

https://medlineplus.gov/spanish/stress.html

https://www.mentalhealth.org.uk/explore-mental-health/a-z-topics/stress

Si se considera el uso de complementos alimenticios, es aconsejable consultar con un profesional sanitario, especialmente en caso de problemas de salud o uso concomitante de otros productos o fármacos.

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