A veces doy tanto de mí que acabo sintiéndome vacío. ¿Te suena? Esa sensación de que todo me pesa, de que no tengo energía ni para pensar, ni para mí. Eso es agotamiento emocional. No pasa de golpe, es más bien como una olla a presión que va acumulando y acumulando… hasta que un día… ¡piiiiiiiiiiii!
¿Y sabes qué suele haber detrás? Mucha entrega, mucha autoexigencia y la sensación de que no puedo fallar. Ya sea en el trabajo, con la familia, en una relación o cuidando a alguien más. Lo doy todo, y poco a poco voy olvidándome de mí.
Y claro, cuando no tengo tiempo ni satisfacción, llega ese momento en que me pregunto: “¿Y yo? ¿Quién me cuida a mí?”.
Pero no todo está perdido. Reconocerlo ya es un gran paso. Y se puede revertir. Solo que, para lograrlo, debo parar, escucharme y empezar a cuidarme desde dentro.
Hay señales. Y aunque a veces las normalizo, están ahí, hablándome bajito:
Me despierto ya cansado. Como si el día fuese una montaña desde el primer minuto.
No puedo dormir, o me despierto a medianoche dándole vueltas a todo. ¿Dónde estarán los corderos saltando vallas cuando los necesito?
Todo me molesta, y estoy a un comentario de explotar, sin paciencia ante las frustraciones.
Desconecto. Nada me entusiasma. Me muestro distante y apático. Y todo me da igual.
Las cosas que antes me gustaban, ahora ni fu ni fa. Y eso me distancia hasta de mis círculos más cercanos.
Me cuesta concentrarme, se me olvidan cosas. Y eso me frustra y afecta mi bienestar emocional.
La carga emocional hace que todo me cueste más. Tardo el doble, dudo, me confundo y me bloqueo.
Desde dolores de cabeza hasta molestias digestivas, mi cuerpo también habla. Y se queja.
el agotamiento emocional suele aparecer cuando hay un desequilibrio entre las demandas del entorno y los recursos personales para afrontarlas.
Te cuento algunas posibles causas:
A veces se trata de situaciones en el trabajo, como un riesgo de despido, o en casa, en relaciones conflictivas o con dificultades con los hijos. También las dificultades económicas, el estrés financiero o el riesgo de perder el hogar, que son preocupaciones que nos pueden abrumar y posibles causas de agotamiento emocional.
Los cambios forman parte de nuestra vida, pero no siempre sabemos “aceptar y guardar cambios”. Además, algunos no los vimos venir y nos sacuden fuerte, por lo que necesitan un proceso de aceptación que puede ser difícil de alcanzar y superar.
La salud siempre se da por supuesta, y convivir con enfermedades crónicas, degenerativas o de riesgo vital, propias o ajenas, puede crearnos dificultades.
Mi peor jefe a veces soy yo mismo. Ser tan exigente conmigo mismo, a nivel profesional, familiar o social, hace que me olvide hasta de respirar y me supone un alto desgaste emocional.
La buena noticia es que sí puedo salir de ahí. no es magia. te cuento algunos de mis trucos:
No es lujo, es necesidad: tengo que dedicarme tiempo, y buscar aunque sea 10 minutos al día para mí. ¿Para qué? Para no hacer nada, para respirar, para hacer algo que me guste y me resulte gratificante. Lo que sea, pero solo para mí.
Intento escuchar lo que siento. No lo escondo, no lo minimizo. Soy importante, y lo que siento también lo es. Esta actitud me ayuda a reconducir situaciones de desequilibrio emocional.
No tengo que hacerlo todo perfecto. No tengo que controlarlo todo. A veces, soltar es cuidarse.
Intento bajar el ritmo, los compromisos y las obligaciones, hacer menos pero hacerlo bien. Es aprender a decir “no” a lo que no me suma. Y a darme un “sí” más seguido.
Es mover el cuerpo y nutrir mi mente. Una alimentación equilibrada y moverme un poco (aunque sea una caminata) nos ayudan más de lo que solemos creer. Y mi cuerpo y mi mente lo agradecen.
No estamos solos. Hablar, reír, saltar a caminar con alguien es una buena ayuda, para compartir algo más que obligaciones y preocupaciones. Por eso busco esos espacios que me devuelven la energía y el sentido.
Toc, toc, Triptomax. ¿Puedes ayudarme frente al agotamiento emocional?
Adelante, pasa:
• Triptomax Original me ayuda ante la sensación de cansancio y fatiga (bienestar emocional y energía).
• Triptomax Anti-Stress me ayuda ante la sensación de cansancio, a lidiar con el estrés y a mantener un estado de ánimo positivo.
La clave está en los componentes de los productos Triptomax, como el magnesio, que ayuda a disminuir la fatiga y el cansancio, y contribuye al metabolismo energético natural, o la albahaca morada y la ashwagandha, que ayudan al cuerpo a mantener la resistencia al estrés¹⁻⁵
(1) El magnesio ayuda a disminuir la fatiga y el cansancio, y contribuye al metabolismo energético natural.
(2) La albahaca morada y la ashwagandha ayudan a tu cuerpo a mantener la resistencia al estrés.
(3) El azafrán ayuda a mantener un estado de ánimo positivo.
(4) Las vitaminas B1, B6 y B12 contribuyen a la función psicológica normal y al funcionamiento normal del sistema nervioso.
(5) La ashwagandha ayuda a mantener el equilibrio y la estabilidad emocional y ayuda al cuerpo a lidiar con el estrés.
El magnesio, la albahaca morada, el azafrán, la ashwagandha, el polvo de remolacha y el triptófano son ingredientes de origen natural.
Los complementos alimenticios no sustituyen una dieta variada y equilibrada y un modo de vida sano.
Referencias bibliográficas:
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33205664/
https://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1409-00152015000100014