Ansiedad
¿Sabes cómo definiría yo la ansiedad? Es como ese amigo pesado que se presenta sin avisar cuando tengo mil cosas en la cabeza. ¿Y cómo lo definiría mi psicólogo? Es la reacción del cuerpo al estrés y puede ocurrir incluso si no hay una amenaza actual.

Sentirse un poco ansioso es normal: antes de una entrevista, una cita, una decisión importante… Pero cuando la ansiedad se instala en modo bucle infinito y nos acompaña a todas partes como una mochila de piedras, ahí ya no hablamos de “cosilla puntual”, sino de un posible trastorno de ansiedad.

Y no, no es exagerado. Es el momento en el que mis preocupaciones no se van ni con cinco capítulos seguidos de mi serie favorita. Si esa ansiedad no desaparece y comienza a interferir en mi vida, podría afectar mi salud. Podría experimentar problemas con el sueño, o con el sistema inmunológico, digestivo, cardiovascular y reproductivo. También puedo estar en mayor riesgo de desarrollar una enfermedad mental como un trastorno de ansiedad o depresión.

Existen varios tipos de trastornos de ansiedad, y cada uno tiene su definición:
 
  • TAG (Trastorno de Ansiedad Generalizada): es sentirme preocupado todo el día durante más de 6 meses, por temas comunes como salud, dinero, trabajo o familia.
  • Trastorno de pánico: aparece de golpe y con intensidad, durante varios minutos o más. Taquicardia, sudor frío y miedo que no sé de dónde procede. Y también existe la ansiedad anticipatoria, que es el miedo constante a un nuevo ataque.
  • Trastorno fóbico: son fobias a un temor irracional, intenso y persistente, como volar, hablar en público, las arañas… Mi cerebro decide que algo es súper peligroso, aunque objetivamente no lo sea.
Cómo sé si lo estoy viviendo

La ansiedad no tiene una única manifestación. A veces llega con síntomas mentales, otras veces con síntomas físicos... y muchas veces, con ambos.

Síntomas mentales:

Me provocan una preocupación constante, de esas que no se apagan: una sensación de tensión, como si algo malo fuera a ocurrir, acompañada de dificultad para concentrarme o descansar y de una mayor irritabilidad.

Síntomas físicos:

Puedo sentir palpitaciones, respiración agitada, sudores, temblores. También problemas digestivos (el famoso “nudo en el estómago” no es solo una expresión), mareos, sensación de ahogo, fatiga brutal…

Por qué me siento así

Buena pregunta. Y como casi todo en la vida, no hay una única razón. Pero sí hay algunos sospechosos habituales:

Son momentos duros, cosas que me marcaron (accidentes, bullying, pérdidas…), como huellas que a veces reaparecen en forma de ansiedad.

Ciertos rasgos, como ser tímido o retraído ante situaciones nuevas y cambios, se asocian con la ansiedad. También el tener antecedentes por abuso en el consumo de drogas como el alcohol.

Algunas enfermedades, y el miedo a ellas, pueden disparar la ansiedad, así como la ansiedad a futuros tratamientos o pronósticos. Incluso, en algunos casos, la ansiedad puede ser signo de una enfermedad subyacente.

Si en casa tengo historial de ansiedad, puede que me haya tocado algo en el reparto genético.

Qué hacer para sentirme bien

Cuando los síntomas afectan mi vida, es importante tomar medidas a tiempo para reducir su impacto.
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Si se considera el uso de complementos alimenticios, es aconsejable consultar con un profesional sanitario, especialmente en caso de problemas de salud o uso concomitante de otros productos o fármacos.

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